Yaraví Roig y su cisne monumental





Delmira, el cisne rojo 

Yaraví Roig 

Crítica por CriMa

La autora del libro, la maestra de primaria Yaraví Roig (uruguaya), de extraordinaria precisión y lucidez al escribir , y conocida ya por su libro “Piria, una historia de novela”, nos presenta otra obra  de su creación, esta vez intentando desvelar los misterios de la poetisa Delmira Agustini, valiéndose de potentes análisis tanto de su obra como de su correspondencia, de la misma forma que de una sobria investigación.

Hablando con la autora, me dijo que se trataba de una “biografía novelada”, pero por momentos el libro parece trascender la frontera de lo fantástico para transformarse en una sólida biografía.

Algo imponente que podemos observar en esta obra, es que no se deja caer por los gastados análisis de la trágica muerte de la poetisa, sino que trasciende, va más allá, y profundiza la vida por sobre la muerte. Por esta razón, la narración se intensifica potentemente en las sombrías y misteriosas horas desde que la poetisa cruza la puerta de su casa del centro, hasta que llega a la puerta de la pensión de Andes 1206. Luego de esto, alcanza una sublime y original visión : el pensamiento de Delmira, desconociendo pero intuyendo la tragedia. Por lo antes dicho y por lo que vamos a decir, titulamos a esta crítica “el cisne monumental”, el libro es verdaderamente un “cisne monumental”.

Seleccionamos dos frases, solo dos, del imponente mar cultural del libro, para analizarlas.


“...las palabras mal escritas, tal como las pronunciaría con mimosa entonación, los nombres falsos, diríamos que cariñosos, lejos de ser una muestra de desdoblamiento en personalidades múltiples, más bien parece ser códigos comunes, aunque un tanto exagerados, de los enamorados...”. De la misma forma que la autora, yo pienso lo mismo, nada tienen que ver las cartas aniñadas de Delmira, con una personalidad doble o enfermiza, como se ha planteado en algunas oportunidades. En psicología esto se llama Baby Talk (lee sobre esto). Este análisis es verdaderamente monumental. No es necesario aclarar que Delmira era una genia de las letras, por lo cual su uso, y todavía escrito, del Baby Talk, era sin lugar a dudas un despliegue sorprendente de control del idioma : sabe Delmira muy bien, como y cuando equivocarse, como respetando la métrica de un poema, encaja una a una las intervenciones de la “nena”, cuando son necesarias, por ejemplo para no ser vulgar. Eso también configura, un gran trasfondo de manipulación en Delmira, como ocurría con sus padres : a una mujer, le puedes decir que no, a una niña es complicado. Este aporte de la autora es extraordinario, es algo que siempre he defendido, pero que solo hasta este momento y en este libro se puede ver de forma contundente.

“Se calza con unas sandalias azules que le permiten mostrar unos pies muy gráciles, casi alados, que discretamente muestran las uñas que osadamente ha pintado de color escarlata” He buscado mucho y de verdad no pude encontrar que usaran sandalias con esas características en el 1900, aunque entiendo que es un recurso sensual, ficticio, pero que juega con la desnudez alma-cuerpo de Delmira : aunque ella estuviera vestida hasta el cuello, era su alma la que estaba vestida con sandalias al igual que esos dioses griegos a los que tanto evocó, y desde este punto de vista es verdaderamente notable, configurando un relato tan apasionado y preciso que no solo deja ver el cuerpo, sino también el ama de esta monumental poetisa.


Hay algo revelador en el libro, y que nos hace pensar, (al menos en mis intensas investigaciones y lecturas sobre esta poetisa jamás le había puesto la debida atención) : “Amigos de ambos y aún del mismo Enrique, que los visitaran en el hogar, afirmaron luego como testigos del divorcio que él la insultaba tratándola de “idiota, atorranta”, y muchos otros epítetos violentos y degradantes”


Enrrique la insultaba y la trataba despectivamente, en resumen Delmira era víctima de violencia doméstica, y en el 1913, no descarto que de forma repugnante y cobarde no pasara a ser algo más que horrendas palabras. Señores los testigos del divorcio, ahí hay que poner atención. 


Solo en tres cosas no estamos de acuerdo con la autora : 

1- la expresión "el mariposón de Giot" nos parece violenta, innecesaria, y de corte homofóbico, no quita ni suma a la obra. 
2- "María Eugenia Vaz Ferreira de sexualidad dudosa", no, disculpen pero no era así, era muy mujer, tal vez mucho más que muchas que andan por ahí,  lean su poema "Heroica" .
3- "murió loca" haciendo mención nuevamente a María Eugenia, y no "murió loca", sí se cree que padecía fobias, y deambulaba a lo último por las calles de Montevideo, pero sin embargo, su partida de defunción está muy clara, falleció
de septicemia colibacilar, que se manifiesta como una infección, y que muy probablemente haya adquirido luego de ser operada de insuficiencia renal. Pueden consultar nuestra biografía de María Eugenia, donde encontrarán estos datos y mucho más. 
Esto no le quita en nada la genialidad al libro, solo lo digo porque es con lo único que no estoy de acuerdo.  

Por momentos el libro es un canto feminista, por otros, es un análisis de la poesía de Delmira, principalmente del poema “el cisne” (claro es el poema que inspiró el libro), transformándolo en una obra útil en la didáctica, en algunos momentos se concentra en contar la vida de aquellos que formaron parte del camino que recorrió Delmira, como por ejemplo de Luis Curbelo, y profundiza en sus vidas, esto rompe un poco con el hilo de la vida misma de la poetisa. El libro parece intentar tomar matices de biografía novelada, pero por momentos abandona la ficción para convertirse en un autentico estudio y análisis de documentos y textos de diversas fuentes, es esto lo que quita al libro de la estantería de la "novela mediocre" (estilo Fischer), para colocarlo en la góndola de la "notable novela de investigación". Se puede palpar, desde el primer momento, la pasión y el amor que siente la escritora por la grandiosa Delmira, y de la misma forma, el gran saber que guarda, se ve un trasfondo de cultura y meditación, que pocos escritores tienen en estos tiempos.

A diferencia de la parodia de Fischer, desde el primer momento el libro atrapa, de tal forma que se podría hacer otro libro solo con los elogios y las opiniones. Solo léanlo, de verdad no tiene desperdicio.

Es de verdad un honor inmenso, poder dialogar con la escritora de este libro que amablemente no solo me cedió parte de su tiempo para hablar, sino que también una copia de su libro en formato pdf. Muchos mediocres que vemos a diario, tendrían que aprender de la humildad y a la vez la majestuosidad de esta escritora uruguaya, que no tiene muchos aplausos, ya que como dijo Cabral : “los idiotas son mayoría”.

Desde deseo gótico, solo podemos definir al libro como el “cisne monumental” ¿quieres leer una biografía novelada donde se hable verdaderamente de la vida y la obra de Delmira Agustini, ? (con un poco de imaginación necesaria en algunos momentos no lo vamos a negar, ya que no es una investigación sino una biografía novelada - repito-) pues te recomiendo este libro, realmente, una mujer rinde tributo humilde y a la vez gigante a otra mujer.

Como plus, el libro también se presenta frente a la idiosincrasia uruguaya de la época, por si faltaba algo para transformar al libro en verdadera joya.
 
 
Entre nosotras se presienten otras mujeres, susurros apenas perceptibles, cálidas brisas que nos acarician desde otras existencias, tenues perfumes de violetas y lirios de los que usaban las abuelas”



Yaraví Roig , de “Delmira, el cisne rojo”